Momento

Qué simple y vanidosa estás en la ventana
y miras hacia arriba
con esos ojos de canario
y pechos de pantera perturbada

Tengo ganas que caigas por el tejado
y te entregues a mis brazos
y caigas como un hacha rosada
y me empapes con tu hedor

Porque eres tan rotunda tan electromagnética
y seria como las culturas sombrías
Pero cansada y fastidiada, eres tan bella
y vuelves al mundo del efímero
porque estás hecha no de uno sino de muchos genitales
y, rayano en lo genital, pareces eterna,
brillando en mi vértigo, descansas, sublime.

Tengo ganas que tu sexo se evapore
y llegue al cielo
y llueva y nos moje
para que la naturaleza muerta florezca
en tu llamarada
y sea todo color de margaritas
y los niños corran por los prados
germinados de tu pelvis.