Espalda

Espalda del peatón que vegeta
sobre la inercia del tránsito callado
de este par de piernas:
donde vaya no se encontrará con su camino
pero feliz de la vida, seguirá por las aceras:
alguien persigue esta dormida espalda:
El ajetreo incesante y yo
yo y mi tripulación de la calle Providencia
y un futuro que siempre está por verse.
Doblas espalda por estos callejones en sepia
de un Santiago olvidado
cielo amarillo, construcciones de roneo
y te pierdes entre los autobuses
que se apoderan de las avenidas despobladas;
el comercio siempre bosteza luego de las 4 de la tarde
y las transacciones que no hiciste te enmarcan
dentro de la escoliosis de una ciudad-espalda.
Somos los jaguares (risa del padrino)
entre tos y tos, fiebre y sueño:
bostezos cotidianos:
atisbos de autómatas espaldas:
andariveles de la inercia que te fabricaste.