Bolsas

BolsaTodavía con bolsas en los ojos, arrastraba la bolsa del pan. En la esquina, un bolsero le pidió una ayudita, pero sólo le mostró los bolsillos vacíos. Claro, como no pasaba na’ en la bolsa de trabajo…

Lejos de ahí, en la Bolsa de Comercio, un empleado reembolsaba las ganancias de las acciones del día; mientras un asaltante, con una bolsa en la cabeza, sacó del bolsón una calibre 22 y exigió que depositaran el dinero en una bolsa. Pero llegaron los pacos, lo rodearon y, en un dos por tres, lo hicieron bolsa.

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