Réquiem

Sentado allí veo
como de mi lengua sale una lengua
y te lame
y cuando te lame quiere
lamerte más
se me parte un ventanal en el pecho
y los vidriecitos reflejaron algún día
tu semblante medio fósil
y tu semblante medio fósil
lo tengo ahora incrustado en el pecho.

No puedo explicar
cómo no me asfixio
teniendo ganas resumo
todo en un coito urgente
estoy sangrando
sangrando de adentro
mis lenguas babean y balbucean:
la lengua de arriba recorre
tus lóbulos impajaritables
mientras mi lengua de abajo entra
y sale de tu vulva
y me siento cómodo
cómodo exclamando
al tiempo que tú vociferabas:

tanto pánico
en este dormitorio extraño
de tu ciudad extraña
de la ciudad extraña que portamos en los genes
es bueno, sin duda es bueno
hacer disparates de vez en cuando
y ese clítoris reiterado
que me inflama
ese clítoris
hay que gozarlo
hay que hacer algo
quién va a llamar a los bomberos
hay mucho fuego allá dentro
y me derrito
de a poco me derrito
quiero cantar allá dentro
hay mucho fuego
pero frenéticos tus párpados
blancos los ojos anestesiados;
no hay un alma vagabunda
que se entrometa en nuestros alaridos
gargantas sofocadas
trogloditas estertóreas
entonces más humedecido
y estoy ahí sacudiendo tu árbol
hasta que caigan todas las nueces
quién pudiera digerirlas más que yo.

Este pozo interminable
se está quemando
llega la hora de las preguntas sin respuesta
y de las respuestas sin pregunta
te inclinas
“nada como un buen cigarrillo”
sólo que no te escucho
no sé dónde estoy
“¿dónde me llevaste?”
hace frío aquí en Urano.

Paseando solitario
me hago planta
y me orino
me orino
me orino
se levantan los desdichados
de sus tumbas colorinches
me orino
y me susurran exclamaciones muertas.

Hace frío aquí en Urano.
Y soy tan planta
qué ciudad extraña
que se desdibuja boca abajo
boca abajo
rosando unos labios apretados
me orino
y después
vuelvo a extraviar mi identidad.

Sube
Baja
Sube baja
Baja sube
Sube sube
Baja baja

Ay!
Ayayay!
Ayayayaicito!
Sube sube

Y este helicóptero intermitente
imita lo que jamás llegará a ser:
un hijo ilustre de nuestros sentimientos
Cantar y cantar
porque de mi canto sale un canario
que te silba en ese oído
constantemente salado
cantar y cantar
mientras me resaboreo
me froto las manos
y tú deliciosamente sufrida
y cegada, manca, desnutrida
entonas una melodía
tan genital como la historia.

Ese dormitorio oscuro
no dejará de ser subliminal.

“Es cosa buena hacer disparates”
Absurdamente, es la hora 25
de un día de 1800 y algo
con teléfonos y alfombras
tan sacro y tan imbécil
estaban todas las piezas del puzzle
cantar y cantar.