Por las Ramas

Que ganas tengo
de terminar este poema
sin irme por las ramas
mantener un único argumento
fundamentos sólidos
y también líquidos, no importa
pero comenzar con “A”
y no terminar en “Z”
(mucho menos en “B”)
mi situación es extremadamente desesperada
el señor lector comprenderá
que desconfío de mi sombra
sospecho incluso
de la lentitud de este lápiz
del vertiginoso y vulnerable
advenimiento de las ideas
que como los sueños se desvanecen.
Será sin duda tarea imposible
hablar de un solo tema
sin irme por las ramas
la poesía es una jungla
donde cohabitan innumerables animales y plantas
los simios se trasladan
de un árbol a otro
mientras las panteras acechan
su próximo banquete,
todo esto sucede mientras
el alerce el jabalí no se dan por enterados
y mis ideas comienzan a ser aquel fango
donde me encuentro atrapado braceando
sin esperar rescate de un safari desquiciado.

Que ganas tengo
de componer una melodía positiva
de recopilar un ejército de violines
para lucirnos en una sinfonía de vapor.
Qué ganas de escribir
por completo este poema
mientras el mundo se cae a pedazos

Qué sentido tendría
para la humanidad
la escritura de estos versos
acaso cambiaría el curso de las cosas
acaso alguien pagaría un centavo
por estas letras estériles
alguien podría llorar conociendo exactamente
la razón de sus lágrimas
o reír sabiendo el origen de su carcajada
acaso alguien podría entender
mi terrible desazón?
¿Quién es el ensimismado
el escritor o el transeúnte
el poeta o vuesa mercé?

Sigo avanzando
en este torbellino incesante
en este túnel oscuro
me sigo hundiendo
en el fango de mi escritura
gastando la tinta de mi lápiz
sin decir ni una cosa rescatable
sólo consigo irme por las ramas
jamás podré satisfacer mi necesidad
de mostrar mi naturaleza con claridad.

Yo escribo a título de nada
no sé por qué lo hago
mucho menos para quién.

Cuándo saldré de este túnel
avanzando en línea recta
en dirección a una luz rotunda
¿quién pisará los frenos?

Pero las ideas se suceden una tras otra
quizá piense en el momento
en que la sombra haga la revolución
del cuerpo
¿qué vamos a hacer entonces?
Probablemente, apagar el televisor.

Junto a mí hay una belleza insoportable
no puedo asegurar cuánto resistiré
me puedo conformar con escribir estas líneas torpes
y echarme a morir fácilmente
un hombre débil un hombre cobarde
el último eslabón de la cadena alimenticia de mi selva
el último peón del proceso productivo
la última hormiga.
Pero la última hormiga
se puede comer a un elefante.

No me recordarán.

Lloro

Cuadro del Niño Llorando

A Eugenia, La Infinita.

Y yo
todos los martes lloro
desconsolado, lloro
todos los martes
bajo la lluvia
mirando los aviones, lloro
los martes, todos
los rincones bulliciosos
lloro, el invierno
y el frío y el silencio
y los martes y los jueves,
los domingos,
lloro.

Cuadro de Bruno Amadio, “Bragolin“.

Taberna

taberna

No vayas a cortar el teléfono
sin decirme que me amas (qué original).
Estos conventillos que me hablan
desde su apacible obscuridad
falsean las circunstancias
en las que desapareciste
de este pueblo de mierda.

Y no voy a perseguirte una vez más.

Mi cobardía y yo bebemos
un trago de ginebra
en la taberna de la cuadra siguiente
de tu ingratitud consumada.
Muy pronto seré aquella bacteria
que hormiguea en busca de su huésped:
tú, mi huésped, mi perdición
mi última gota de licor.

Los sonetos del estiércol I

A toda velocidad desde el espacio
viene llegando este cohete
al igual que otras cosas, al retrete
salpicando en el agua muy despacio

Todo esto sin mencionar aquel crustáceo
que metía la nariz en su taburete
por metiche recibía buen cornete
quedando malherido en el palacio

donde un príncipe cristiano de finas pieles
prometió con un sable, un cáliz y una cruz
terminar con la plaga de infieles

que con su herejía taparon toda luz
y así los reprimieron de las formas más crueles
y hoy esconden las cabezas como el avestruz.

Diecisiete Haikus para abandonar el tabaquismo

Los dos ladrones
miraron a jesús
y se miraron

(Mario Benedetti)

1

Cascada azul
desparramando brisas
regando flores

2

la moribunda
tristeza de las almas
yace sin dolor

3

ni voy ni vengo
sólo estoy perdido
en esta vida

4

Camanchaca gris
fragmento de escarcha
hora de vivir

5

tumbas fantasmas
ciudad de espíritus
sin ataúdes

6

mi fantasía
vaga lejos de mi ser
libre, sin pensar

7

Me atrapaste
en las profundidades
de las sábanas

8

Al igual que tú
yo vengo del útero
(danza del vientre)

9

Nuestra libertad
limita con la nada
nacimos libres

10

Seres inertes
insectos asquerosos
viven la vida

11

Lo reconozco
estoy equivocado
Equivocado!

12

Cómo saberlo
cómo dormir pensando
cuando morirse

13

Estoy perdido
me retracto de todo
voy por mi cuenta

14

Esa guitarra
lloraba hace años
sin cuerdas, muda

15

Poeta menor
escribiendo la vida
se hace viejo

16

Quiero morirme
la vida sin sentido
dame más vino

17

Rara belleza
tiene esta basura
no lo olvides

Lleno de Vacío (1a Parte)

Chicos, disculpen que haya sacado esta entrada, lo hice para poder mantener los poemas de este proyecto en calidad de “inéditos” para poder participar con ellos en posteriores concursos, y por razones de seguridad, prefiero reservarme los derechos de su publicación prematura. Prometo publicarlos después. Agradezco los consejos de Fátima, Isabel M. y Kathya, mis amigas españolas, que con su experiencia, me recomendaron no arriesgarme innecesariamente. *DOC*.

Réquiem

Sentado allí veo
como de mi lengua sale una lengua
y te lame
y cuando te lame quiere
lamerte más
se me parte un ventanal en el pecho
y los vidriecitos reflejaron algún día
tu semblante medio fósil
y tu semblante medio fósil
lo tengo ahora incrustado en el pecho.

No puedo explicar
cómo no me asfixio
teniendo ganas resumo
todo en un coito urgente
estoy sangrando
sangrando de adentro
mis lenguas babean y balbucean:
la lengua de arriba recorre
tus lóbulos impajaritables
mientras mi lengua de abajo entra
y sale de tu vulva
y me siento cómodo
cómodo exclamando
al tiempo que tú vociferabas:

tanto pánico
en este dormitorio extraño
de tu ciudad extraña
de la ciudad extraña que portamos en los genes
es bueno, sin duda es bueno
hacer disparates de vez en cuando
y ese clítoris reiterado
que me inflama
ese clítoris
hay que gozarlo
hay que hacer algo
quién va a llamar a los bomberos
hay mucho fuego allá dentro
y me derrito
de a poco me derrito
quiero cantar allá dentro
hay mucho fuego
pero frenéticos tus párpados
blancos los ojos anestesiados;
no hay un alma vagabunda
que se entrometa en nuestros alaridos
gargantas sofocadas
trogloditas estertóreas
entonces más humedecido
y estoy ahí sacudiendo tu árbol
hasta que caigan todas las nueces
quién pudiera digerirlas más que yo.

Este pozo interminable
se está quemando
llega la hora de las preguntas sin respuesta
y de las respuestas sin pregunta
te inclinas
“nada como un buen cigarrillo”
sólo que no te escucho
no sé dónde estoy
“¿dónde me llevaste?”
hace frío aquí en Urano.

Paseando solitario
me hago planta
y me orino
me orino
me orino
se levantan los desdichados
de sus tumbas colorinches
me orino
y me susurran exclamaciones muertas.

Hace frío aquí en Urano.
Y soy tan planta
qué ciudad extraña
que se desdibuja boca abajo
boca abajo
rosando unos labios apretados
me orino
y después
vuelvo a extraviar mi identidad.

Sube
Baja
Sube baja
Baja sube
Sube sube
Baja baja

Ay!
Ayayay!
Ayayayaicito!
Sube sube

Y este helicóptero intermitente
imita lo que jamás llegará a ser:
un hijo ilustre de nuestros sentimientos
Cantar y cantar
porque de mi canto sale un canario
que te silba en ese oído
constantemente salado
cantar y cantar
mientras me resaboreo
me froto las manos
y tú deliciosamente sufrida
y cegada, manca, desnutrida
entonas una melodía
tan genital como la historia.

Ese dormitorio oscuro
no dejará de ser subliminal.

“Es cosa buena hacer disparates”
Absurdamente, es la hora 25
de un día de 1800 y algo
con teléfonos y alfombras
tan sacro y tan imbécil
estaban todas las piezas del puzzle
cantar y cantar.