Los sonetos del estiércol I

A toda velocidad desde el espacio
viene llegando este cohete
al igual que otras cosas, al retrete
salpicando en el agua muy despacio

Todo esto sin mencionar aquel crustáceo
que metía la nariz en su taburete
por metiche recibía buen cornete
quedando malherido en el palacio

donde un príncipe cristiano de finas pieles
prometió con un sable, un cáliz y una cruz
terminar con la plaga de infieles

que con su herejía taparon toda luz
y así los reprimieron de las formas más crueles
y hoy esconden las cabezas como el avestruz.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: