Las caídas hojas de abril marcan el camino.
La brisa matinal humedece el paso triste y anodino.
Pasa el viento inadvertido, tal como vino
arrastrando polvo que se lleva el destino.
Tu imagen de maestra y poetisa no es polvo del olvido.
Tu legado ha de quedarse en los anaqueles de la memoria,
en el templado corazón del tiempo vivido
y en los pletóricos anales de la gloria.
Maestra, no hay un adiós sentido,
sin el teñido dolor de despedida,
sin el temor a lo desconocido.
Tu enseñanza en el arte recibida
crece en el sembrado enriquecido,
con tu nombre, poemas y tu fuerza reconocida.
por Denis Osorio Sepúlveda
27 de Abril de 2008.
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Este precioso poema, es un homenaje de Denis Osorio Sepúlveda (mi padre) a Eugenia Echeverría.