Fuimos el motor de los edificios
la construcción, la tienda de alfileres
el circo que nunca se detiene
a mi juicio no debiéramos agonizar
sin antes enfermarnos:
poluciones de mentes trastornadas:
cadáveres en el fondo de la calle:
azoteas sin perímetro:
la policía que abate la desesperanza
reitera la dirección de nuestro domicilio,
muero, mueres
me oxido, te desangras
soy tristemente inútil
me trabo, te revolucionas
danzo en el [...]
Archivado bajo: La Ciudad Extraña | Etiquetado: La Ciudad Extraña, Motor, Poema, poemario, Poesía, poeta | Deja un Comentario »
